3 jul 2009

VIGILANCIA EN LA ERA DIGITAL- EN AGORA 21




Libertad de expresión
vs. vigilancia en la era digital.


Desde Estados Unidos por Amy Goodman.


Las herramientas de comunicación masiva, que en una época ocuparon
sectores enteros de gobiernos y empresas, ahora son del tamaño del
bolsillo. Los teléfonos celulares pueden filmar y enviar los videos a
Internet mediante conexión inalámbrica. La gente puede enviar relatos de
testigos, fotos y videos con sólo pulsar unas teclas, a miles y hasta
millones de personas mediante los sitios de las redes sociales. A medida
que se desarrollaron estas tecnologías, también se desarrolló la
capacidad de vigilarlas, filtrarlas, censurarlas y bloquearlas.




Un informe del Wall Street Journal publicado esta semana, indicó que “El
régimen iraní ha desarrollado, con la ayuda de empresas de
telecomunicaciones europeas, uno de los mecanismos más sofisticados de control y censura de Internet del mundo, que le permite examinar el
contenido de comunicaciones electrónicas individuales a escala masiva”.
El artículo menciona a Nokia Siemens Networks como el proveedor de
equipamiento capaz de realizar la “inspección exhaustiva de paquetes de
datos” (DPI, por su sigla en inglés). La DPI, según el Centro de
Información sobre la Privacidad Electrónica (EPIC, por sus siglas en
inglés), “permite a los proveedores de servicios de Internet interceptar
prácticamente toda la actividad de Internet de sus clientes, como los
datos de navegación en Internet, el correo electrónico y las descargas
de intercambio de archivos ’peer-to-peer’”.

Nokia Siemens negó la afirmación, diciendo en un comunicado de prensa
que la empresa “proporcionó a Irán la tecnología para la Intercepción
Legal únicamente para monitorear llamadas telefónicas locales”. Es
justamente la cuestión de qué es legal, la que debe abordarse.
“Intercepción legal” significa que la gente puede ser vigilada, ubicada
y censurada. Es preciso que se adopten normas mundiales que protejan la
libertad de comunicarse y discrepar.

China tiene un sistema muy sofisticado de vigilancia y censura en
Internet, conocido como “la Gran Muralla de Fuego China”, que atrajo
mucha atención antes de los Juegos Olímpicos de 2008. Un documento
filtrado en una audiencia de derechos humanos del Senado de Estados
Unidos implicó a Cisco, una fabricante de routers de Internet con sede
en California, en la comercialización de tecnología al gobierno chino,
para adaptarse a las metas de vigilancia y censura. El gobierno chino
ahora exige que todas las computadoras vendidas después del 1° de julio
de 2009 incluyan el software denominado “Green Dam” (Represa Verde, en español), que los críticos dicen que le dará aún más poder al gobierno
para viligar el uso de Internet.

Josh Silver, Director Ejecutivo de Free Press, un grupo de política de
medios, dice que las acciones de Irán y China deberían alertarnos sobre
cuestiones de vigilancia interna en Estados Unidos. Silver me dijo:
“Esta tecnología que monitorea todo lo que circula a través de Internet
es algo que funciona, está disponible, y no hay legislación en Estados
Unidos que impida que el gobierno estadounidense la utilice. Es de
público conocimiento que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su
sigla en inglés), durante el gobierno de Bush, durante los últimos
siete, ocho años, desde el 11 de septiembre en particular, le solicitó a
las principales empresas proveedoras de Internet, en particular AT&T y
Verizon, que usaran componentes tecnológicos fabricados por algunas de
estas empresas, como Cisco, que harían lo que acabo de describir, que
escucharían para vigilar el contenido que circulaba en Internet y en las
líneas telefónicas en todo el país”. Este equipamiento fue la columna
vertebral del programa de “escuchas telefónicas sin orden judicial”.

Thomas Tamm fue el abogado del Departamento de Justicia que denunció el programa. En 2004, llamó a New York Times desde un teléfono público del subte y le contó al periodista Eric Lichtblau sobre la existencia de un
programa secreto de vigilancia a nivel nacional. En 2007, el FBI allanó
su casa y confiscó tres computadoras y archivos personales. Aún afronta
un posible procesamiento.

Tamm me dijo: “Creo que puse a mi país primero (…) Tenemos un
procedimiento legal en vigencia a través del tribunal de la FISA (Ley de
Vigilancia de Inteligencia Extranjera) para permitir las escuchas
telefónicas legales de estadounidenses que van al extranjero. Se debe
poder demostrar causa probable de que quizá están vinculados al
terrorismo, pero esa no es una dificultad para el gobierno. Y estoy
convencido de que muchos más estadounidenses fueron sometidos
ilegalmente a escuchas telefónicas de lo que sabemos. No sabemos lo que se hizo con esa información. Y apenas cuando empezamos a enterarnos de cuántas personas fueron torturadas a nombre nuestro, también nos vamos nterando de a poco sobre el alcance de las escuchas telefónicas.
Lamentablemente, debo decir que no me sorprende, porque el gobierno no estaba cumpliendo la ley cuando hablé con el New York Times y,
aparentemente, no la están cumpliendo ahora tampoco".

El programa de escuhas telefónicas sin órdenes judiciales fue
considerado ilegal por una amplia mayoría. Luego de haber cambiado
abruptamente de posición en la mitad de su campaña, el entonces senador Barack Obama votó junto con la mayoría del Congreso para otorgar a las empresas de telecomunicaciones, como AT&T y Verizon, inmunidad retroactiva de ser procesadas. El New York Times recientemente informó que la NSA tiene una base de datos llamada Pinwale, con millones de correos electrónicos interceptados, incluso algunos del ex Presidente Bill Clinton.

En una reciente audiencia del Senado, el senador Russ Feingold le
preguntó al Fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder, si creía que
el programa original de escuchas telefónicas sin orden judicial era
ilegal.

El senador Russ Feingold dijo: “Ahora que es Fiscal General; ¿tiene
alguna duda sobre la ilegalidad del programa de escuchas telefónicas sin
orden judicial?”.

Eric Holder respondió: “Creo que el programa de escuchas telefónicas sin
orden judicial, con las características que tenía en ese momento, fue
ciertamente desacertado, ya que se implementó sin aprobación del
Congreso”.

El senador Feingold preguntó: “¿Pero cree que fue ilegal?”.

Holder respondió: “Bueno, como ya dije, no se ajustaba a la Ley de
Vigilancia de Inteligencia Extranjera y era desacertado como política”.

Los disidentes en Irán y China permanecen firmes a pesar de la
represión, que es posibilitada, en parte, por los equipos de empresas
estadounidenses y europeas. En Estados Unidos, el gobierno de Obama está siguiendo un camino peligroso en relación con los programas de espionaje de la era Bush, que deberían ser suspendidos y puestos a consideración de la justicia, en lugar de ser ampliados y defendidos,

(*) Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero
internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de
radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Denis
Moynihan colaboró en la investigación de esta columna.